"Los hombres tienen más fuerzam, pero las mujeres somos más cabezonas". En el caso de Marta Domínguez eso es cierto, llevándolo incluso al extremo. Pocos atletas luchan tanto para alcanzar su objetivo, y además en carrera, por casta, se exprimen hasta la extenuación. La palentina es de esa clase de deportistas que logran superarse en las grandes citas, y nuestro deporte, e incluso nuestro atletismo, tiene deportistas así.
Sin embargo, se podría decir que siento cierta envidia de los deportistas estadounidenses. Es un país que en los grandes acontecimientos se supera. Y no puedo decir que me guste la "clásica" mentalidad americana, fomentando las armas y basando su política -esperemos que hasta ahora- en la frase de Franklin "cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para obtener algo de seguridad, no se merece ni libertad ni seguridad, y acabará perdiendo ambas", pero sus deportistas...
Que sea la primera potencia mundial del deporte, casi como en todo, no podemos justificarlo únicamente argumentando que es quien más dinero invierte para que sus deportistas proliferen, se desarrollen y exploten. La mentalidad de cualquiera de ellos no creo que mejore con dinero. Uno de los factores es la gran competencia que hay en su propio país, y que hace diferenciar a los deportistas que soportan la presión y se crecen de aquellos que se ofuscan y menguan. Pero también permite que no se sientan sólos, como bichos raros.
En España tampoco deberíamos quejarnos de los deportistas que tenemos, ni tampoco de nuestros atletas -aunque sus resultados sean cada vez peores-. La lucha se tiene que presentar ante aquellas personas que dejan en soledad a los atletas, ante la presión mediática, la competición internacional y el miedo al fracaso. Un único deportista de élite en tal o cual modalidad internacional es triste, pero es aún más penoso que ni siquiera la tenga a nivel nacional, como sucede con el ya veterano Manuel Martínez. Todo esto lo han sufrido, como él, muchos más deportistas, y se los tiene que ayudar; de la clase y calidad de Marta Domínguez salen muy pocos.

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